Mostrando entradas con la etiqueta provincia de segovia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta provincia de segovia. Mostrar todas las entradas

jueves, 2 de junio de 2011

Un trozo de historia, el traje popular en Segovia

Segovia no sólo aporta una de las regiones españolas con mayor número y diversas morfologías de castillos, es también una de las zonas donde se puede presumir de una arraigada cultura que se materializa en un folclore único y por supuesto en una indumentaria popular muy especial.

Como apunte a su estudio la indumentaria popular comienza a ser objeto de investigación en España gracias a la labor de ciertos miembros de la generación del 98 y de la Institución de libre enseñanza. Un hito en la difusión, el estudio y la recuperación de la misma lo constituye la exposición del Traje Regional e Histórico de Madrid de 1925, dirigida por Luis de Hoyos al que ya he mencionado en otros posts.

Significativos serán los aportes pictóricos y grabados estos últimos fundamentalmente de J. Cano y Olmedilla en el XVIII y de Antonio Rodríguez, en el XIX para el estudia de aquella.

Sintetizando mucho podemos distinguir entre traje de labor y traje de fiesta, evidentemente es este último el que de forma alterada ha llegado a nuestros días, y que normalmente podemos ver en fiestas y representaciones culturales de las zonas en las que nos movemos.

En este caso el traje masculino se  compone de chaquetilla y calzón de paño basto, con zahones sin flecos ni labrados, como los andaluces. En invierno sustituye el chaleco por la zamarra de piel, en verano se llevan chalecos de bayeta marrón. Sobre los calcetines se colocan pelaes de bayeta semejante a polainas, que van desde el pie hasta las rodillas y quedan bajo el calzón. Como calzado se usan abarcas de cuero con cintas. 

En zonas más benignas puede sustituirse el uso de peales y abarcas por zapatos, prescindiendo también de zahones. El sobretodo es la zamarra o la manta. En la cabeza llevan montera de cuero calada.

Mientras que por otra parte el traje femenino de castilla la vieja, incorpora el mantón estampado o bordado, con flecos como prenda de busto sobre el jubón. Este suele realizarse en color negro, mientras que las sayas, en número que varía según el clima, admiten coloridos más vivos.

Pero si alguna de las variaciones en Castilla y León destaca por encima de cualquier otra es el traje de alcaldesa de Zamarramala (Segovia). Traje rico y señorial, con jubón de terciopelo negro bordado, al igual que el delantal. La saya exterior es roja y se decora con bandas bordadas de terciopelo negro. El tocado es una lata montera de seda o terciopelo con decoración en borlas, botones plateados, galones etc.

Además de poder disfrutar a lo que invito a todo el mundo Segovia en sus días grandes, para todos aquellos que quieran saber más sobre el traje regional, traje popular en España hoy en día contamos con un museo imprescindible y que seguro que valorándolo en su justa medida sorprenderá a más de uno en su visita, se trata del Museo del Traje, que se encuentra en Madrid. http://museodeltraje.mcu.es/

Pido disculpas si quizás pareció, en parte comparándolo a mis otros artículos, frio este post, puede ser el estado de ánimo o simplemente que quería ofrecer la seriedad que precisa ciertos temas, que en ocasiones creo que son fundamentales tratar como merecen y como seguro que él hubiera querido que fuera tratado. Un abrazo muy fuerte para un compañero que como yo amó los museos, el arte y la cultura y que por encima de todo, lo hacía como persona, con la honradez y la humildad con la que fue educado. Se te echara mucho de menos, un abrazo donde quieras estar Carlos.

martes, 17 de mayo de 2011

Ruta de los Castillos en la provincia de Segovia

Como se echa de menos, que entre los dedos no quede tinta mientras escribimos, y que desde la pluma al bic sus puntas dejen de ser testigos de nuestros pasos. No obstante, no sé qué hago, que mientras escribo, siempre termino ensuciando mis manos. Quizás, ya estaban sucias antes de escribir, y lo que termino, es ensuciando el teclado, y es que está claro que tengo tantas ganas de estar aquí, que ni siquiera tras volver de ver el Castillo de Coca he tenido tiempo para acicalarme un poco.

Anoche mientras llegaba el sueño en uno de esos hoteles en los que no quieres quedar dormido, pensé seriamente en dedicar mi próximo post (vamos este) a las Anjanas, Xianas y Lamias.
Creo que no es nuevo para cualquiera que haya leído algo de lo que ya he escrito, que me gusta la mitología, y en especial la ibérica, vamos la nuestra. Además considero que es una gran desconocida, y sólo algunos estudiosos como Luis de Hoyos continuado por su hija Nieves, o José Manuel Gómez, sin olvidar a Constantino Cabal, y sé que olvidó algún otro con su España Mágica, han permitido que muchos de los seres y de las leyendas que la conforman aquella, continúen en el subconsciente colectivo de nuestra generación.

No obstante hoy, no me veo con fuerzas de abordar dicho tema, sobre todo cuando la monumentalidad sigue como cuño intacto todavía golpeando mi cabeza, y alojada en ella, sólo me recuerda la belleza de los castillos de las tierras Castellano-Leonesas.

Me encuentro situado ahora mismo en la provincia de Segovia, hice noche en Segovia ciudad, y me permití el lujo tras volver a visitar una ciudad que me trae tantos recuerdos de mi infancia, recorrer los castillos que se encuentran en el resto de la provincia.

Evidentemente un recorrido por los castillos de la provincia de Segovia no puede tener otro punto de inicio que no fuera el Alcázar.
Para mí, y repito para mí, uno de los más bellos y singulares, de nuestro país. Su arquitectura, sobre todo por el remate de sus torres, salvo una, almenada, nos recuerda a los castillos de arquitectura francesa y concretamente a los del valle del Loira.
Las ciudades que debemos seguir y por tanto seguí para esta ruta de castillos por la provincia de Segovia, me llevó a Turégano y posteriormente a Pedraza de la Sierra. En esta última villa, recuperamos la arquitectura de los castillos del este  y sureste de España. Es fácil diferenciar una estructura de la otra, por la tosquedad de labranza de los sillares y de la construcción en sí. Donde la composición básica de los castillos entre sus espacios, es sin duda, la nuestra.

Desde Pedraza hacia el castillo de Castilnovo, de aquí a Sepulvera y sin duda parada obligatoria, será el castillo de Cuellar. Finalmente entre los ríos Eresma y Voltoya, está él y sólo él. Es su imagen la que no me deja dormir y sobre todo la que cambio el rumbo de este artículo. Considerado como el ejemplo más destacado de la arquitectura militar mudéjar, de fábrica totalmente de ladrillo y rodeado de un ancho y profundo foso que le otorga mayor monumentalidad, se encuentra el Castillo de Coca.

Y es que el recorrido en sí, no es baladí, iniciamos el camino como un Alex que nos perturba por su propia ultraviolencia en la obra de Anthony Burgess, transitamos por el descanso que ofrece el Korova Milkbar, acompañados por la música de Funeral of Queen Mary de Henry Purcell, para terminar en el punto más álgido de nuestra visita y puesta en escena. Eso es lo que transmite dicho itinerario,  que como cualquier acto de comunicación debe en un principio captar la atención, mantenerla y de nuevo elevarla para que la imagen de un Castillo como el de Coca, no nos deje dormir.